La Iglesia de Dios del Nuevo Pacto se constituye como denominación en la década de 1950 en Chillán Viejo, fruto del estudio y profundización en las Sagradas Escrituras por parte de familias comprometidas con la enseñanza bíblica. Desde sus inicios, se ha caracterizado por su fidelidad a los principios judeocristianos y por su énfasis en preservar la doctrina conforme a las Escrituras.
Posteriormente, en la ciudad de Concepción, la congregación consolidó su estructura y fortaleció su labor formativa, desarrollando el estudio sistemático de la Biblia, el trabajo con jóvenes, la formación de predicadores y el acompañamiento integral a las familias.
Hoy, la Iglesia de Dios del Nuevo Pacto continúa su misión espiritual con identidad propia, guiada por los principios del Nuevo Pacto y el compromiso permanente con la enseñanza bíblica.